La COUC acusa presiones externas para frenar una inversión estratégica y exige que el proyecto avance con vigilancia ambiental y apego a la ley.
Culiacán, Sinaloa, a 8 de junio de 2026. - La Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina de Sinaloa (COUC) cerró filas en defensa de la planta de fertilizantes de Topolobampo al considerar que se trata de una inversión determinante para el futuro económico y productivo del estado, capaz de fortalecer la soberanía alimentaria del país, reducir la dependencia de importaciones y garantizar el suministro oportuno de insumos para el campo mexicano.
A través de un posicionamiento público, Agustín Espinoza Laguna, secretario general de la organización campesina, manifestó el respaldo absoluto de la COUC a los proyectos estratégicos que fortalezcan la producción agrícola, impulsen la economía regional y generen bienestar para las familias dedicadas a trabajar la tierra. Advirtió que el desarrollo del campo mexicano no puede detenerse y sostuvo que la consolidación de la planta representa una oportunidad histórica para asegurar fertilizantes producidos en territorio nacional, estabilizar los costos de producción y mantener la competitividad de los agricultores sinaloenses frente a los mercados internacionales.
El dirigente campesino destacó que la inversión no sólo tendrá un impacto directo en la actividad agrícola, sino que además significará la creación de miles de empleos para familias sinaloenses. Para los productores, dijo, disponer de una fuente cercana de fertilizantes se traduce en certidumbre para cada ciclo agrícola y en una herramienta indispensable para sostener el liderazgo que ha convertido a Sinaloa en el granero de México.
Espinoza Laguna reconoció que existen inquietudes ambientales y sociales por parte de algunos sectores de la población, las cuales consideró legítimas y merecedoras de atención. Por ello, exigió que la ejecución del proyecto esté acompañada de una aplicación estricta de la ley, vigilancia ambiental permanente y el cumplimiento riguroso de todas las normativas en materia de seguridad industrial.
"El desarrollo debe ser sustentable o no será", expresó al reiterar que el crecimiento económico debe ir acompañado de responsabilidad social y protección del entorno.
No obstante, el líder campesino acusó que la oposición al proyecto ha trascendido el ámbito local para convertirse en una campaña de presión política, mediática y financiera promovida por organizaciones nacionales e internacionales. Afirmó que los intentos por bloquear la inversión mediante acciones dirigidas a organismos financieros internacionales no tienen como objetivo principal la defensa del medio ambiente, sino impedir el desarrollo del campo mexicano al garantizar el abasto de fertilizantes y mantenerlo subordinado a intereses de mercados extranjeros.
"Desde la COUC somos categóricos. El destino económico y productivo de Sinaloa se decide en México", sostuvo Espinoza Laguna, al señalar que cualquier determinación sobre el proyecto debe sustentarse en el marco legal vigente, la evidencia científica, el diálogo institucional y, sobre todo, en el interés superior de las familias que viven del trabajo agrícola.
El líder de la COUC advirtió que no permitirán que agendas externas definan el futuro del sustento de miles de productores y reiteró que Sinaloa no puede darse el lujo de cerrar la puerta a inversiones estratégicas ni condenar al rezago a sus comunidades rurales.
Agustín Espinoza, consideró que el verdadero debate no debe centrarse en impedir o permitir la construcción de la planta, sino en establecer mecanismos que garanticen que sus beneficios se traduzcan en bienestar social, desarrollo responsable y justicia para el sector social de la agricultura. Subrayó que la soberanía alimentaria y la dignidad de los productores constituyen prioridades nacionales frente a la desinformación y los intentos de bloqueo, por lo que llamó a la unidad para defender la capacidad de Sinaloa de seguir alimentando a México.
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